En nuestra empresa, podemos adoptar dos actitudes:
1- Actitud de Ego-Producto.
2- Actitud de Mercado.
La primera actitud nos lleva a desarrollar un producto (por supuesto, también incluyo los servicios), como se ha hecho siempre, sin contar con la opinión, acerca de su necesidad, de aquellas personas físicas o jurídicas que nos lo tienen que comprar y supuestamente utilizar. Actualmente, esta actitud, además de egocéntrica (pero este no es el problema), es arriesgada porque dejamos al azar la idoneidad del binomio producto-mercado (este es el problema). Esto es tan sencillo como: el producto que hemos fabricado, un determinado público lo tiene que adquirir y, peor, pagar por ello, por tanto, si no se ajusta a sus necesidades y requerimientos no lo comprará (precisamente por el coste implicito), consecuentemete no se cumplirá el deseado binomio producto-mercado, nos quedaremos con el almacén lleno de producto terminado y no habremos obtenido ninguna rentabilidad (todo lo contrario, habremos incurrido en pérdidas - hecho: actualmente más del 75% de nuevos productos no es rentable).
La segunda actitud nos lleva a desarrollar un producto, como no se ha hecho siempre, contando con la opinión, acerca de su idoneidad, de quien va a comprarlo y utilizarlo. Esta es la base de una actitud positiva de mercado, porque desarrollamos el producto de acuerdo con las necesidades del público que en un futuro lo comprará. Esta actitud positiva se vuelve finalmente en productiva (y, por supuesto, rentable) porque no nos quedaremos con el almacén lleno de producto terminado, le daremos salida, y esto es lo que nos interesa: vender. Esta es la investigación entendida como ventaja diferencial.
He comentado que la primera actitud es la que hemos tenido hasta el momento (por la mayoría de empresas), pero, actualmente, y debido a la saturación competitiva existente, esta actitud ya no es válida y, entonces, ¿por qué no adoptamos la segunda?, ¿por qué no preguntamos al mercado qué quiere?, ¿tan difícil es crear una muestra de nuestros propios clientes y preguntarles qué echan de menos de nuestros productos y/o servicios?, ¿por qué no les preguntamos si utilizarían un traje de baño de asparto en lugar de fabricarlo 'a ciegas' y quedarnos con toda la producción?... ahora, todas estas preguntas se pueden hacer al mercado, obteniendo un alto índice de respuesta y con una inversión mínima, haga 'clic'.
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